9 may 2007

Soy una bruja, ¿ y qué?

El otro día conversando con mi amiga Nicol, estuvimos compartiendo anécdotas acerca de "situaciones" con los hombres, sí, estuvimos pelando un poco, pero sólo un poco :P. Luego de un rato tocamos el tema de "los hombres son porfiados", en realidad, no es que sean tercos, simplemente no nos hacen caso , jajaja, y así fue como me recordé de ciertas situaciones que me han sacado de quicio y en las cuales, como ya hablar y explicar MI punto de vista no era suficiente me vi en la obligación de actuar como una bruja :P y sacar toda la maldad que poseo, jejeje.

Mi pololo es bastante "piola", nos llevamos bien, tenemos gustos muy similares y lo más importante me hace reir muchísimo y eso me gusta =), pero también es porfiado, sobretodo con 2 temas, la sal y la ropa en el piso :P

Es porfiadito con lo de la sal, cuando almorzamos siempre toma el salero y deja blanco lo que sea que estemos comiendo de tanta sal que le echa, ¡¡¡y ni siquiera prueba la comida antes!!!, le he dicho siempre "prueba la comida antes de colocarle sal" (recordando las peleas que tenía con mi mamá que me alegaba lo mismo) y no, dale con echarle sal. Fue tanta la rabia por su terquedad, que un día, a propósito, le eché extra sal a la comida, estaba hiper salada, y le serví y de nuevo lo típico, le echó sal sin probarla. Su orgullo de hombre fue mayor eso sí, debo reconocerlo, ni reclamó, pero tomó agua como camello XD.

Otro día contaré la anécdota de la ropa :P

2 comentarios:

NicolDelgado dijo...

Monike me reí mucho, sobretodo recordando las cosas que hablamos. Ojalá que ahora pruebe la comida ese idiota (le digo así de cariño :P) y que haga caso, si tú le dices –se supone- las cosas por su bien.
Saludos.
P.D.: ¡Y qué se cague de hambre!.

Anónimo dijo...

Buenisimo!!!
ahora queremos leer sobre la ropa!!!
:P